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jueves, 14 de junio de 2012

La casa del Doctor Alemán

LA CASA DEL DOCTOR ALEMÁN

En la calle Antonio Díaz, esquina con el paseo del Colón, justamente al lado de la Plaza de Toros de la Maestranza sevillana, se hallaba la clínica del Doctor Alemán, (otorrinonaringología) un edificio postromántico de bello y sencillo alzado, en el que se llegaron a celebrar tertulias taurinas y que formó parte del cerramiento de la Plaza. Sin embargo, un proyecto ya comenzado en la época del alcalde Juan Fernández en 1976, continuado con Fernando de Parias Merry, fue finalizado en mandato de Luis Uruñuela. Al parecer, la casa del Doctor Alemán impedía la visualización de parte de la Plaza desde algunos puntos exteriores. Una parte de su muro formaba la medianera con la reja del exterior de la Maestranza. Abajo, imagen en los años 70. En 1980 ya había dejado de existir:


La casa, propiedad de la Santa Caridad, fue expropiada, incluyendo un pequeño jardín donde había dos árboles que podían llegar a los cien años. Tanto el Doctor Alemán como la Fundación Benéfica Protectorado de la Infancia, fueron indemnizados respectivamente, mediante una operación que costó poco más de ventitres millones y medio de las antiguas pesetas de entonces.

El proyecto del Ayuntamiento respecto a la casa, formaba parte de otro plan mayor, que incluyó anteriormente el derribo del edificio que se encontraba entre Antonia Díaz-Iris (el callejón por donde entran las cuadrillas), siendo sustituido éste por otro similar (salvo que posee una planta más que el original); algo parecido a lo sucedido en su momento con el Hotel Cristina.

Abajo, toma aérea realizada posíblemente entre los años 50 y 60 del pasado siglo. En cuadrado en rojo, la casa del Doctor Alemán. En su lugar se colocó el jardín que actualmente existe, habiéndose respetado al parecer los dos árboles de la desaparecida construcción:


A continuación, otra perspectiva de la casa en cuestión, en esta ocasión, tomada en la calle Velarde. Vemos el jardín del edificio, el cual se alza a la izquierda. El Colegio de Arquitectos se pronunció tarde, cuando el derribo ya se había aprobado en un pleno:

Finalmente, otro punto de vista de la casa, ahora frente al Paseo Colón. ¿ Fue realmente necesario la demolición de un edificio tan antiguo ? El cuadro pictórico nos lleva a otros tiempos, en los que al menos se podía disfrutar de imagenes como esta, mientras se demolían otras.



martes, 5 de junio de 2012

La Plaza de la Magdalena (III): Otros edificios

LA PLAZA DE LA MAGDALENA: OTROS EDIFICIOS

Con este bloque finalizamos el repaso a los edificios ubicados en el entorno de la sevillana Plaza de la Magdalena, mencionando no sólo los desaparecidos, sino también lo que aún resta de otra época. Para mayor conocimiento del lector, podría no estar de más el revisar los anteriores dos capítulos dedicados a la plaza, en los que dedicamos espacio a edificios notables como el Gran Hotel de Madrid (hoy Corte Inglés de San Pablo) o la casa-palacio del Marqués de Aracena / Sánchez-Dalp (donde estuvo la tienda Springfield); lugares derribados gracias a la desafortunada intervención de las políticas urbanísticas aplicadas por los principales dirigentes de la ciudad en tiempos de la Dictadura del General Franco.

Abajo, imagen de la Plaza del Pacífico (actual Magdalena), obtenida de una postal que bebió posíblemente de una fotografía realizada a finales del Siglo XIX. Es el sector sur de la zona, destacando el Gran Hotel de París -según miramos de frente, a la derecha-, que fue tal vez una construcción realizada en la segunda mitad del siglo antes mencionado. Se ubicaba en la confluencia de las calles O´Donnell - José de Velilla Observamos los carruajes parando por el lugar, una calle por donde circularía el tranvía años después.

Aunque conocemos bien poco del Hotel París, sí sabemos que mantuvo cierta rivalidad (en el sentido del esplendor) con el Hotel Madrid y que fue lugar de hospedaje habitual para huéspedes relacionados con el mundo de las letras y del espectáculo. Tras su cierre, gran parte de su fachada original se conservó, pero el edificio pasó a ser sedes sindicales y del Movimiento tras la Guerra Civil.

En la segunda mitad de los años de 1950, el edificio fue derribado por la piqueta; en su lugar , en 1959, se levantó una construcción perteneciente a los almacenes comerciales Galerías Preciados, que ya sabemos fueron adquiridos hace unos años por la firma de El Corte Inglés.

En la misma imagen de arriba, otra construcción sobresale a nuestra izquierda, que la segunda década del Siglo XX sirvió como sede de la Compañía Telefónica. El edificio quizá fuera construido en el XVIII, pero fue demolido a finales de 1970, igual que el resto de casas que conformaban el Callejón de los Pobres (lugar al que le dedicamos un espacio en la primera de las tres entregas dedicadas al entorno de la Plaza de la Magdalena).

Otra casa que fue destruida, en concreto, a finales de los 70, fue "Casa Robledo", mansión situada en el Nº 2 de la calle Murillo. Elevada a fines del XVIII por el marqués de Parada pasó a propiedad de José Luis Robledo, procedente de Aracena. Su interior estaba decorado con una sala tipo Luis XV, azulejería trianera del XVIII, mármoles de Carrara, ricas yeserías y artesonados, maderas nobles, etc.

En aquella casa se halló durante años una lápida-placa en la que se recuerda que en aquel lugar donde se encontraba la primitiva iglesia de la Magdalena, y estuvieron los restos mortales del insigne imaginero Martínez Montañés. En la primera toma de abajo, a la izquierda, la Casa de Robledo, -que hemos rotulado en rojo,- figurando en la fachada, -marcada también en rojo- a la derecha, vemos la placa, que fue trasladada al edificio de El Corte Inglés -segunda foto de abajo-; y a la izquierda de éste, al fondo, parte del edificio que ocupa el lugar del que tratamos anteriormente, ahora sede de una conocida entidad bancaria:


Otro grupo de casas derribado a finales de los 70, fue el que se hallaba frente a las antiguas Galerías Preciados (Corte Inglés San Pablo actual) y esquina Méndez Núñez, que al parecer pudieron ser del Siglo XIX. En una de las fachadas vemos que la Plaza todavía se rotulaba del "General Franco", (hasta 1980) justo al lado de la vieja Tintorería Larios. 


EL "CABO PERSIANAS", LO ÚLTIMO QUE QUEDA:

El derribo de edificios singulares de la arquitectura sevillana, como venimos diciendo, destacó dentro de una dinámica que comenzó muy a finales de los años de 1950 y que continuó hasta bien entrado los años 70. Sin embargo, también hubo otros periódos puntuales en la Historia de nuestra ciudad que si bien nuestra página de momento no se encarga de ellos, sí formaron un nexo importante que sirvió para comprender, en este caso, la evolución urbanística de la Plaza de Magdalena hasta nuestros días. Sirva para ello, el hecho de que entre 1937 y 1938 el Consistorio aprobó la decisión de generar el ensanche de San Pablo hacia Magdalena, acabando de esta manera con el tradicional Callejón de San Pablo, formado en principio por el Hotel Madrid y la casa de la familia Mariani, la cual se hallaba justo delante de la residencia del Marqués de Aracena (mencionada en la II parte dedicada a la Magdalena). En general, se expropiaba toda una manzana, conformada por los números 2,4,6 y 8 de San Pablo, y 1 de la calle Santa Justa. El coste ascendio a poco más de cuatrocientas diez mil pesetas de la época. Además de ampliar la calle San Pablo, se edificó en lugar de la mansión Mariani el conocido edificio del Cabo Persianas.

El Cabo Persianas, obra de Rafael Arévalo Carrasco y Gabriel Lupiáñez Geli, es un edificio del estilo racionalista, innovador en lo referente a su falta de balconaje, e inclusión de ascensor. Otras construcciones del racionalismo en nuestra capital, a destacar, fueron el Mercado de la Puerta de la Carne (también de los anteriores autores), la Casa Duclós-J.L.Sert- y la Casa Lastrucci -Juan Talavera y A. Delgado Roig-. Afortunadamente es de lo poco valioso, llegando a nuestros días, que se ha conservado en la zona de la Magdalena. Sin embargo no hay que olvidar que pese a todo, la sacrificada casa Mariani poseía una mayor antiguedad y unas líneas clásicas que le otorgaban una elegancia y finura singular.

Abajo, la casa Mariani junto al Hotel Madrid, cuando entonces la Magdalena estaba conferido como un espacio abierto que comunicaba con antiguos y estrechos callejones. Un sabor autóctono desaparecido:

Abajo, su sucesor, el Cabo Persianas. Puro racionalismo, sin estridencias, desapercibido, sobriedad. Google maps 2008:

Mediante este último reportaje, finalizamos el espacio dedicado a la Plaza de la Magdalena, lugar palaciego y de singular belleza que fue, marchitado por la salvaje destrucción que se impuso en unos años en que las órdenes de derribo y la piqueta eran las mejores armas de aquellos dirigentes que se enriquecieron a costa del rico patrimonio de nuestra ciudad. Pese a todo, la fuente central de la plaza, a la que dedicaremos un espacio en su momento, fue lo único que se mantuvo incólume, testigo de los siglos, de cuando aún se respetaba el autóctono y genuino sabor sevillano. Que nos dure siempre.

Rafael Medina.







lunes, 28 de mayo de 2012

La Plaza de la Magdalena (II): Aquellos palacios

Continuamos con la segunda parte dedicada a la Historia de la Plaza de la Magdalena, lugar este en el que se llegaron a ubicar diversas casas-palacio que embellecieron y dieron esplendor al entorno, hasta que a partir de la década de 1960 comenzaron a ser derribadas como consecuencia de una especulación desmesurada e ilimitada, auspiciada por continuos planes urbanísticos que rompieron lo valioso y lo tradicional, sustituyéndolo por lugares y construcciones de un altísimo valor impersonal. Hoy en día, salvo alguna mínima excepción, sólo quedan recuerdos de lo que allí hubo, olvidados en las hemerotecas; viejos papeles y fotografías de un pasado irrecuperable.

En la postal a color de abajo, tal vez de a principios del Siglo XX, vemos el Grand Hotel de París, edificio que convivió junto al del Hotel Madrid o las casas del Marqués de Aracena y de la familia Robledo:



I ) CASA-PALACIO DEL MARQUÉS DE ARACENA:


Construido en la segunda mitad del siglo XIX, se asentaba en la fachada este de la plaza, comunicando a la calle Murillo (donde recientemente estuvieron las tiendas Springfield y Milano, mas el tramo donde se halla la Caja Rural, para mejor información del lector), Pedro Campaña y Santa Justa (la callecita estrecha que desemboca a San Pablo). Los primeros residentes de la casa pertenecían a la familia Conde Luque, para, posteriormente, ya en el pasado siglo, pasar a manos de las sagas González Abreu y Sánchez Dalp; figurando entre la última de ellas Francisco Javier Sánchez Dalp y Marañón, el Marqués de Aracena. Sin duda, la imagen nos traslada a un tiempo cercano a su demolición: 1966, año en que Félix Moreno de la Cova sucedió a José Hernández Díaz en la Alcaldía de la ciudad. Pese a todo, el edificio se hallaba en un estado aceptable, pero fue vendido a una inmobiliaria sin oposición alguna. Observen la preciosidad de la construcción, mezclándose la sobriedad con el clasicismo, de signo decimonónico. En el margen de la derecha, la también desaparecida Casa Robredo, junto al Callejón de los Pobres; mientras que a la izquierda se atisba parte del edificio conocido como Cabo Persianas.



II ) EL GRAN HOTEL DE MADRID

Otro de los emblemáticos edificios colindantes a la Plaza de la Magdalena, fue el Gran Hotel de Madrid., que se asentaba justo entre Méndez Núñez, Ciriaco Pacheco, San Pablo y Moratín. Construido en las primeras décadas del Siglo XIX, fue pionero en el sector hotelero, llegando a ostentar mayor antiguedad que el mismísimo Hotel Inglaterra (1857). Lugar en el que se hospedaban las clases altas y burguesas, y donde también se entablaban tertulias taurinas y deportivas, celebrándose asimismo fiestas y acontecimientos. Disponía de una dotación de doscientas habitaciones y demás dependencias. La riqueza existente en el edificio era extraordinaria, poseyendo azulejería del XVIII y XIX, superficies de mármol o deslumbrantes yeserías. Un auténtico lujo para los sevillanos que duró más de cien años.

Diversas dependencias del Gran Hotel de Madrid, imágenes pertenecientes a fotopostales: 1) Comedor principal, decorado mediante azulejos del XVIII, artesonados de madera de gran calidad, yesos, etc. 2) Entrada a la escalera principal. Observen la belleza de los arcos enriquecidos con molduras. 3) Gran patio central, uno de los cinco patios existentes, techado con una cristalera, rodeado por arcos y con una exuberante vegetación. 4) Salón de la Serre. Poseedor de un mobiliario exquisito y muy ornamentado. El "horror vacui" era una tendencia que se aplicaba en este magnífico hotel:

A finales de 1967 el Hotel Madrid cerró sus puertas y fue demolido en 1971 para que en su lugar se izase el edificio de la firma comercial Galerías Preciados (hoy Corte Inglés), como segundo almacén de la misma empresa en la zona de la Magdalena, ya que el primero (también del Corte Inglés hoy en día) fue construido en 1959 a cambio de derribar toda una manzana de edificios, incluyendo el  del Hotel de París. Abajo, el Hotel Madrid poco antes de su destrucción:

En la próxima entrega finalizaremos este dossier acerca de la Plaza de la Magdalena y del entorno desaparecido, algo que jamás debió suceder pero que gracias a los intereses especulativos y económicos que imperaron en la Sevilla de aquellos años, enmedio de la dictadura, difícilmente se pudo evitar.









martes, 15 de mayo de 2012

Plaza de la Magdalena ( I ): Callejón de los pobres

LA PLAZA DE LA MAGDALENA ( I ): EL CALLEJÓN DE LOS POBRES

Sevilla. Hasta el siglo XVIII hubo poquísimas plazas en nuestra ciudad, las cuales hasta el siglo siguiente debido a que la política de los ensanches y de derribos comenzaron a proliferar. En concreto, la Plaza de la Magdalena fue el resultante de la demolición de la iglesia que daba el nombre a la plaza en tiempos de la invasión francesa, en 1810, pero que muy anteriormente a todo ello, ocupaba una antigua mezquita anterior al siglo XIII. Pese a que el templo magdaleno comenzó a reedificarse, en 1842 se derribó lo construido, dando lugar a la plaza como tal.

Abajo, en primer término, Plano de Olavide, de 1771. Podemos apreciar, en la parte izquierda la antigua Iglesia de la Magdalena, y, abajo, el desaparecido "Callejón de los pobres", lugar que ahora ocupa el pasaje de Josefa Reina Puerto.

En 1844 se procede a la inauguración oficial de la Plaza, año aquel en que se construyó una fuente en mármol blanco de trazado muy heterogéneo. Más adelante, en 1866 la Plaza fue rotulada "Pacífico", en conmemoración a la campaña sostenida en aquellas aguas por la Armada. Desde 1928 se llamará Plaza del Calvario. A partir de 1931 ante el advenimiento de la II República, volvió a denominarse nuevamente "Plaza del Pacífico". Desde 1936 hasta 1980 se llamaría "General Franco", hasta que a partir de este último año vuelve a ser conocida como "Magdalena".

A partir del mediodía del Siglo XX, como bien es sabido, nuestra ciudad fue víctima de horrendos atentados urbanísticos que atacaron el espacio tradicional del Cascos Antiguo. La Plaza de la Magdalena no fue ajena a esta destrucción, perdiéndose edificios como la casa palacio donde estaba el Hotel París (construcción decimonónica sustituida por los antiguos comerciales anexos de Galerías Preciados - anexo Corte Inglés actual-), la también  casa del Marqués de Aracena de la esquina de Murillo, o hasta la casa palacio en la esquina de Méndez Núñez donde se hallaba el Hotel Madrid, entre otros. Estos y otros elementos, serán tratados a través de distintos bloques que dedicaremos a la zona de la Plaza de la Magdalena sevillana, un entorno que halla un claro paralelismo con la zona de la Plaza del Duque, en lo referente a los crímenes perpetrados en la Sevilla -como diría el ilustre José María de Mena- que se nos fue.


EL CALLEJÓN DE LOS POBRES


Otro de los asuntos que con el paso de los años ha quedado en el olvido, fue el derribo del antiguo Callejón de los Pobres; lugar que comunicaba la Magdalena con San Eloy -mapa de arriba-. Abajo, imagen de la Plaza del Pacífico, tomada de una fotopostal tal vez de principios del Siglo XX. Todavía quedaba mucho para que derribasen las casas palacios de alrededor, entre las que destacaba por su amplitud el Grand Hotel de París. En el extremo derecho, el Grand Hotel de Madrid. El callejón de los Pobres, a la izquierda:

Popularmente, el Callejón de los Pobres, era así denominado porque muchos indigentes y mendigos acudían a los cartujanos para que éstos les dieran limosnas en sus horarios para ello; por lo tanto, el lugar solía ocuparse por los pobres. Ya en 1950, algunos sectores estaban por la labor de destruir el callejón, como por ejemplo esta nota que hemos encontrado del diario ABC, en la que el ensanche de San Eloy era calificado como de "indispensable". Juzguen ustedes mismos:
Abajo, imagen del mismo espacio antes de su demolición, sucedida en 1978, como consecuencia del Plan Urbanístico denominado entonces PRICA, que no pudo resistir la tentación. Junto al Callejón de los Pobres  ( ya conocido como calle Josefa Reina Puerto) también cayeron por la piqueta los tres edificios anexos pertenecientes a los siglos XVIII y XIX, dando lugar no sólo al Pasaje de Josefa Reina Puerto, sino también a los edificios interiores y laterales de viviendas y oficinas. El daño ya se había consumado.
En la próxima entrega, continuaremos informando con nuevos reportajes acerca de la zona de la Plaza de la Magdalena y alrededores, lugar que fue una víctima más de la especulación inmobiliaria de la forma más vil, desafortunada y demás adjetivos que le pongan.