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viernes, 26 de abril de 2013

EL PATIO DE SAN LAUREANO

Situado en el tramo extramuros de la calle Alfonso XII, pasando la Puerta Real, dentro de la configuración de los Humeros y desembocando en prácticamente al final de la calle Marqués de Paradas, se halla la construcción conocida como el Patio de San Laureano, la cual ha llegado a nuestros días bajo gran parte de su configuración principal, no sin antes haber soportado muchísimos avatares y cambios. La solución final a la fábrica fue la creación de viviendas privadas interiores, que exteriormente han pintado una imagen nueva, pero ya alejada de la pintoresca que se conoció en las décadas de la segunda mitad del siglo XX.

La zona de los Humeros estaba formada por una serie de huertas islámicas que pasaron por diversos dueños en los años del repartimiento de tierras y propiedades, desde mediados del XIII. En concreto, los cultivos del sur de la colación fueron a manos del rico judío Zulema; después pasaron a la Catedral. Pero con el paso de los años, la parte campestre más pegada a la muralla y a la Puerta de Goles, fue transformándose en un muladar donde los vecinos depositaban las inmundicias y así el adarve fue creciendo en altura, sirviendo primero de refugio improvisado ante las inundaciones y, más tarde, como espacio donde se colocó un molino de trigo, en 1455, aprovechando el viendo generado en la elevación.

En 1526, Hernando Colón, hijo del Descubridor de América, se hizo con las huertas, comprándoselas a la Iglesia de San Miguel. En parte de lo que luego fue la superficie de el Patio, Colón edificó una hermosa casa, sobre cuyo estilo y composición se han realizado hasta la fecha diversos estudios, coincidiéndose en la originalidad del edificio, posíblemente construido en ladrillo y compuesto por dos loggias en doble piso, bajo unas medidas de 55 x 22m.

Abajo, plano de lo que debió ser la casa de Hernando Colón superpuesta al posterior Patio de San Laureano, entonces jardines y huertas:

En 1563 la casa de Colón pasará a nuevos propietarios: el banquero genovés Pero Juan Leardo y su yerno Antonio Farfán. El siguiente ocupante fue el ollero Juan Perazo, fundando una ollería que ocupó parte de las caballerizas y jardines.

En 1585, la Hermandad del Santo Entierro se estableció en parte del edificio, ocupando como capilla, suponemos, la que fue de Colón en la casa, embargando finalmente el resto del lugar de los olleros, en 1672.

Finalmente, en paralelo a aquellos años, a principios de 1600 fue la Hermandad de la Merced quien, compartiendo la fábrica con la del Santo Entierro y con la ollería, fundara el Colegio de San Laureano, finalizado en su construcción en 1712.

Una vez establecido el Colegio, los religiosos administraban el viático a los vecinos del barrio de los Humeros a altas horas de la noche, debido al cierre de la Puerta Real.

González de León, en 1844, describió como pudo ser el edificio (que ya llevaba décadas abandonado): "'Este Colegio ... tenía bastante extensión: constaba de dos patios claustrados con columnas, de los cuáles aún permanece parte del principal. Asimismo, tenía buenos dormitorios y clases de estudio. Su iglesia era
pequeña , de una nave con poco adorno".


Entre 1750-61, en la antigua ollería de Perazo, se estableció y construyó la capilla de Nuestra Señora del Rosario, imagen que veremos más abajo.

El Colegio de San Laureano desapareció por causa, primero, de la reducción de religiosos en 1766; luego, en 1810, el Mariscal Soult expolió sus enseres, al igual que los de la Merced y del Santo Entierro. El edificio sufrió daños de consideración. Los mercedarios regresaron en 1814, pero un incendio puso fin a sus proyectos hasta que la desamortización en 1836 puso fin a la propiedad de aquellos. Posteriormente, el Patio realizó funciones de presidio correccional, luego, guarnición y almacén de provisiones. Para esto último lo destinó el general Lara, siendo el principal cambio del edificio en los últimos años. Del Colegio de San Laureano, de infausto sino, poco resta: su iglesia, un segmento de arquería y, tal vez, algunos muros y habitaciones.

Pero la esencia de San Laureano logró esquivar avatares tales como la vías ferroviarias, los ensaches y el derribo de la Puerta de Goles, llegando casi incólume al Siglo XX.

En la década de los 70, diversos locales que conformaban el Patio pasaron a manos de empresarios, como Juan Castrillón Montoto, quien estableció un local al estilo pub juvenil que tuvo poca continuidad, debido a la delincuencia y las drogas que invadieron la zona. Posteriormente, ya en los 80, nuevos intentos de colocar bares se dejaron el éxito en el camino. Abajo, espacio dedicado por el diario ABC, en 1978, donde se indincan las actividades que se establecieron en el Patio, que tras años de abandono llegó a recuperarse.


La imagen que vemos a continuación perteneciente al servicio fotogramático de la Junta de Andalucía del Patio de San Laureano visto desde el aire, en 1985:


Arriba, en primer lugar (1), un paquete de suelo resistente al tiempo, cuyo espacio formó parte, creemos, de la ollería de Perazo. Podríamos casi decir que es uno de los últimos supervivientes de los límites extramuros de Sevilla que nunca fue urbanizado. En caso de rellenarse mediante edilicia, la Capilla del Rosario quedaría cerrada y podrían afectarse sus cimientos. Durante la primera mitad de los 80 sirvió como aparcamiento, "el parking San Laureano" (aunque no tenía nada que ver con el Patio), una vez que no prosperó un proyecto particular de elevar un par de edificios de dos plantas. Como puede apreciarse en la foto de arriba, a la parcela aún no se le había sumado un espacio resultante de la nueva conexión Marqués de Paradas-Torneo, en 1992-1998. Otro proyecto reciente, fue el de la cesión de Urbanismo del paquete para que se construyera el Centro de Estudios Andaluces. Abajo, material colocándose ante la inminencia de las obras, en 2006. Sobre la evolución del asunto no estamos muy enterados, pero desde luego, creemos que un parque infantil no vendría nada mal al lugar, o por qué no, dejarlo tranquilo.


(2) Capilla del Rosario. Bendecida en 1761. Los vecinos de los Humeros, de esta forma podían venerar la imagen de la Virgen del Rosario realizada en aquel año, manteniéndose también la devoción por la práctica del Rosario. La Hermandad constituida solía organizar un vía crucis. En el presbiterio hay un retablo realizado en 1764. Entre otra imagenes destacables albergadas en la capilla está el Cristo de la Paz, que parece ser del siglo XIX, y un San José con el niño, muy del estilo de Felipe de Rivas. Cada 12 de octubre se concreta la procesión del Rosario público de la Aurora.
(3) El Patio, indicándose con las flechas algunos locales comerciales.
(4) Capilla del Patio de San Laureano y arquerías.

En la actualidad, el Patio de San Laureano es un edificio de viviendas privadas, cerrado, de aspecto hermético. Tanto por fuera como por dentro ya no es el mismo, ha perdido su antigua fisonomía. La Capilla, según muestran otros blogs dedicados a temas sevillanos, nos la exponen en estado ruinoso. Para terminar el asunto, colocamos la imagen de este "pastiche", que enseña la parte de atrás de la Capilla, lindando con la calle Goles, y el aspecto tan lamentable que vemos los restos de la muralla almohade:




martes, 19 de marzo de 2013

La Resolana: Algo más que un sitio de tránsito (3)

Continuamos con el análisis de lo que fue la calle Resolana. Aunque para un mejor entendimiento de este trabajo, recomiendo lean las dos anteriores partes que escribí sobre la calle, y en las que se relata su nacimiento y ubicación, así como otras partes sobre su Historia y la de diversos edificios industriales y emblemáticos de la zona:

http://www.sevilladesaparecida.com/2011/08/la-resolana-algo-mas-que-un-sitio-de_12.html http://www.sevilladesaparecida.com/2011/08/la-resolana-algo-mas-que-un-sitio-de_12.html 

Pero aún quedan en la Resolana lugares dignos de mención. Por ejemplo, "Los Altos Colegios" es una intitución que aún permanece desde hace más de un siglo, concretamente desde 1892. Situado en la desembocadura de Feria-Resolana, "Los Altos Colegios". El 27 de agosto de 1892 la Junta de Gobierno de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla decidió -para conmemorar el cuarto centenario del descubrimiento de América y la visita de SM. Alfonso XIII con su madre la Reina Regente María Cristina de Habsburgo - construir tres escuelas unitarias públicas una de párvulos, otra de niños y otra de niñas, en la Resolana de la Macarena y cedérselas al Consistorio. El proyecto que finalmente se ejecuta, tras varios intentos fallidos promovidos anteriormente por el Ayuntamiento, fue concebido por el arquitecto municipal Francisco Aurelio Álvarez Millán. Las obras se realizaron bajo la continua supervisión de los Maestrantes estando concluidas y listas para su inauguración el día 30 de mayo de 1894. Se procuró que todos los materiales empleados procediesen de fábricas y talleres de Sevilla, de este modo atesora todavía el colegio entre sus muros un valioso legado que representa a grandes artistas, artesanos e industriales de la ciudad (azulejerías de Mensaque, paneles de azulejo firmados por Manuel Arellano, pinturas de Antonio Cavallini, rejerías de Luis Santos, etc.). Las tres escuelas ocuparán una parcela trapezoidal exenta con una valla perimetral subdividida en el interior por otras rejas de separación, conformándose así los tres espacios independientes necesarios. Cada escuela tendrá una casa de maestros, un patio de recreo, una gran clase, y una entrada independiente desde la calle, además la Escuela de Párvulos dispondrá de un comedor de las mismas proporciones que las aulas. Las de Niños y Niñas serán también usadas como clases de Adultos y Adultas respectivamente. Texto extraído de la obra: " La cultura material de la escuela " de Agustín Escolano Benito y otros, que continúa tras la fotos siguientes.

Abajo, en primer lugar, construcción del las Escuelas, en 1983 ( imagen cedida por D. Diego Romero ); en segundo término, en 1894:


" Obras menores y de mantenimiento se han ido sucediendo desde entonces sin demasiada frecuencia. Desde la entrega en vigor de la LOGSE las administraciones responsables no se habían propuesto nunca abordar una intervención global cada vez más urgente a causa de la antigüedad y deterioro del conjunto arquitectónico y por las nuevas prescripciones legales. Por esto la Comunidad Educativa venía demandando ante el Ayuntamiento de Sevilla y la Consejería de Educación que diesen una respuesta a los innumerables problemas de infraestructuras y de falta de espacios que niños y niñas padecían. En el curso escolar 2000/01 la AMPA “Altos Colegios” decidió tomar la iniciativa ante la falta de respuesta de las administraciones competentes e impulsó la elaboración de un proyecto de reforma integral de todos los edificios que componen el CEIP Macarena11. En diciembre de 2006 comenzaron las obras de Rehabilitación y Adaptación a LOGSE como C1 del CEIP Macarena con proyecto del arquitecto Mario Algarín.". Texto extraído de la obra: " La cultura material de la escuela " de Agustín Escolano Benito y otros.

Otro lugar imprescindible para el conocimiento y comprensión de la Resolana, al menos desde el período que empieza en 1958 y finaliza en, aproximadamente, 2006-2007, fue la ubicación de la Peña Sevillista Macarena. No hemos podido encontrar ninguna imagen frontal de la Peña, edificio que protagonizaba la desembocadura de la calle Feria con Resolana, sin embargo sí disponemos de una fotografía cenital de 1982 ( abajo ). Al trasladarse la Peña ( ahora en la Calle Feria ) y desaparecer el local, también se pierde otro de los edificios tradicionales que conformaban la estética de la Resolana:

En el plano de las desapariciones, dentro de la rama de la hostelería, hace algunos años que cerró la "Bodega Bar Esperanza", establecimiento típico del enclave macareno, situado entre las calles Torrigiano y Adelantado. Algunos clientes aún recuerdan las antiguas fotos de un joven Luis del Sol, así como un enorme cuadro de la Virgen de la Macarena, que se hallaban colgados en el interior del local. Es el fin de una de las bodegas clásicas del lugar, como también lo fue Casa Peinado, o incluso en el ramo de la automovilística -cambiando de palo- también mencionamos a la casa "Orden".

A pesar de los continuos cambios, aún quedan en la Resolana lugares tradicionales, como es el antiquísimo "Bar Plata", antes llamado "Bar de la Plata". Siempre presente en acontecimientos tales como la salida y entrada de la Hermandad de la Macarena, en la madrugada y la mañana sevillana. Abajo, dos escenas cofrades con el "Bar Plata" de testigo: La primera de las imagenes pertenece a los años cincuenta, con los "armaos", el bar a la derecha, y la Torre de Perdigones al fondo. En segundo lugar, estampa de hacia 1910:

Otros lugares que a día de hoy ( salvo cambios inesperados ) continúan funcionando en la Resolana, son " La Casa del Labrador ", establecimiento que desde 1976 se dedica a la venta de semillas y frutos secos, y también el "Centro Médico Macarena", abierto al parecer también en los años setenta:


De esta manera finalizamos la serie de tres dossieres dedicados a la evolución cotidiana de la Resolana, un lugar que bajo mi modesta visión particular, a veces da la impresión de no haber cambiado mucho en el tiempo, pese al carril bici, que ya es decir.





sábado, 16 de marzo de 2013

De los ultramarinos a las abacerías ( I 1)

DE LOS ULTRAMARINOS A LAS ABACERÍAS ( I )

La llegada de la década de los 90, algo en lo que insisto con vehemencia, fue el comienzo de cambios de nuestra ciudad, los cuales comenzaron a coger verdadero cuerpo a raíz de la aparición de ese fenómeno conocido como "globalización", del cual parece que nadie habla ahora, pero que en su momento fue aceptado como un paso más dentro de lo que llamamos "progreso". La información es uno de los múltiples factores que beneficia esa "globalización", eso quiere decir que todos podemos exponer ante el mundo entero lo que pretendemos decir. Las ideas se transmiten con velocidad y el trasvase e implantación de nuevas modas es un hecho. Sobre esto último, nuestra Sevilla, no se ha quedado atrás: el caso de la desaparición de las tiendas de ultramarinos y su, de alguna manera, sustitución por las nuevas abacerías, es un hecho que comenzó a notarse con fuerza hace algunos años. Aunque no profundizaremos de las abacerías, sabemos que la diferencia entre ambos comercios es reconocible: En primer lugar, en las tiendas de ultramarinos, conocidas a veces también como "tiendas de comestibles", se despachan latas de conservas y productos frescos al peso o a granel; mientras que, por su parte, en las abacerías también se venden al por menor productos alimenticios de fácil consevación, tales como aceite, legumbres o vinagre. A esto, parece que se pretende incluir un pequeño bar y, en algunos casos, también un comedor. A fin y al cabo, aquí se trata de implantar una tradición de la noche a la mañana, envuelta en un celofán de máscara tradicional, ursurpando aquellos comercios de tienda y barra que instalaron los de la Montaña hace generaciones.

En el espacio de hoy, ofrecemos un pequeño homenaje a las tiendas de ultramarinos de Sevilla, principalmente a las que desaparecieron. Aunque sería casi imposible establecer un catálogo de todas ellas, cuando menos sí nos ceñiremos a mostrar una cierta cantidad de establecimientos, muchos de ellos aún en la memoria de los sevillanos.

LOS TRES LEONES, VIUDA DE A. GÓMEZ Y SAINZ DE LA MAZA

Se hallaba en la céntrica calle Cerrajería, aunque algunas fuentes nos señalan el número 28 de dicha vía, un anuncio de prensa de 1955 nos indica el 32 como lugar. Fue fundada en 1900 por un tío del anterior propietario y heredada por dos empleados que llevaban muchos años en el establecimiento, propiedad, por herencia, de la viuda de D. Antonio Gómez.



Estaba formada por un bajo y un piso superior, el primero utilizado como despacho al público y el segundo como almacén. Acceso y comunicación con el piso superior a la derecha. La zona de ventas tenía planta rectangular de unos 5 metros de ancho por 8 de largo con mobiliario consistente en estanterías de madera pintada y abiertas en todo el perímetro lateral de la fachada, excepto en la zona de acceso del cliente donde sólamente aparecen en la parte alta. El motrador era de madera pintada y tapa de mármol, en forma de L, acotando el lateral izquierdo. Los almacenes ocupaban el primer piso.

Los rótulos se encontraban en el dintel de la fachada, sobre acceso y escaparate en las dos jambas del vano de acceso, realizados en azulejos trianeros platos pintados, muy ornamentados, con la leyenda incluida en dos tondos ( en la jambas ), donde se leía "Coloniales al por menor" y "Ultramarinos", y en el dintel, donde la decoración estaba reducida a un escudo de armas central: " Vda. de A. Gómez y Sáinz de la Maza". El escaparate ocupaba el lateral izquierdo del portal que formaba el acceso con perfiles de madera y basamento ( 40 cm ) de mármol.

ULTRAMARINOS GARAY

Esta tienda de ultramarinos se hallaba en el número 11 calle Arfe. Fundada en 1948 por Manuel Jiménez García, que la obtuvo por traspaso, siendo hasta la fecha despacho de pan y tortas.
En el exterior del local, los rótulos ocupaban un frontón algo rehundido de la línea de fachada, a la altura del dintel de escaparates y acceso con los perfiles de madera pintada y fondo de cristal. En letra imprenta se lee "Garay" y en cursiva "Variedades alimenticias". Está firmado por E. García. Según el propietario, quiso poner "Caray" pero el Ayuntamiento no se lo permitió por indecoroso. Hoy en día, da la impresión que el local ha pasado al ramo de las abacerías.


Como bien sabemos, las abacerías han ido, de alguna forma, sustituyendo a las tradicionales tiendas de ultramarinos, de las que pocas quedan en Sevilla resistiendo el paso del tiempo y que serán reflejadas en el el próximo bloque, además de incluir algunos comercios desaparecidos, como estos de hoy.

miércoles, 6 de febrero de 2013

MARQUÉS DEL CONTADERO: LAS ÚLTIMAS GRADAS DE PIEDRA

La Historia del fútbol modesto sevillano, partiendo desde la Posguerra hasta nuestros días, está repleta de distintos campos de fútbol; muchos desaparecieron, otros son más actuales, pero, a decir verdad, cuando menos, podemos contar con la mano aquellos terrenos que todavía sobreviven, cuando menos desde los años 60 hasta nuestros días, ya que anterior a esta década no queda nada. Hace poco, comenzamos los reportajes sobre los distintos recintos balompédicos reseñando lo que fue el desaparecido campo que se hallaba en Felipe II, sobre finales de los 40 y principios de los 50; luego, dedicamos un espacio al CD Puerto y a su Estadio de la Victoria. En esta ocasión vamos a dedicar nuestro espacio a los campos de Marqués del Contadero, lugar histórico y existente dentro del contexto del panorama futbolístico local, casi el último superviviente.

La calle Francisco Buendía, la Ronda del Tamarguillo a la altura del Cerro del Águila, Piscinas Sevilla junto al Centro Deportivo Antonio Puerta, mas las instalaciones de la Delegación de Educación y el I.E.S. Ciudad Jardín (comunicando ambas con el antiguo Matadero), delimitan la ubicación de los campos de fútbol de Marqués del Contadero.

En 1957 comenzaron las obras de Piscinas Sevilla, instalación en un principio conocida como la "Piscina de Ciudad Jardín", inaugurada en 1958 en su fase principal. El artífice de la obras no fue otro sino Jerónimo Domínguez de Pérez y Vargas (1897-1966), conocido como Marqués del Contadero, alcalde de la ciudad entre 1952 y 1959. Durante su mandato se trabajó acertadamente en la solución de asuntos importantes como los ensanches, la traída de agua o los servicios de autobuses. Y el tema de los deportes no quedaría en saco roto, conociendo más aún que este alcalde también llegó a presidir a los dos primeros clubes sevillanos, R.Betis y Sevilla FC.


La imperante necesidad de recintos de fútbol en la ciudad sirvió para que, paralelo a las instalaciones de Piscinas Sevilla (que ya disponían de un campo) se construyeran los de Marqués de Contadero, bautizados bajo esa denominación una vez fallecido el egregio alcalde. El 23 de octubre de 1966 se procedió a la inauguración de unos terrenos que servirían para las categorías locales y juveniles. El acto se coronó con un partido entre el San Benito A.C. y el Estrella Ciudad Jardín:



La siguiente panorámica área, de 1969, nos muestra la configuración original de los campos de Marqués del Contadero. El campo situado a la izquierda, aún se hallaba en paralelo al principal hasta que en la remodelación de 1976 se cambió de orientación. Tampoco estaban ni la casilla central ni las torres de iluminación, colocadas en ese mismo año:

Tanto la competición Local como la Local Juvenil tuvieron cabida en aquellos primeros años de las instalaciones, desfilando clubes como Betis Feria, Corral CD, Rasa CF, CD San Gonzalo, Triaca CF, Guardia de Franco J.D., Revilla CF, CD Bellavista, CD Diablos Rojos, At. San Benito, Bodega Hijón CF ( actual Triana CF), CD Esperanza de Triana, AD Tiro Línea, Torreblanca CF,CD Estrella Paz, o CD Alianza.
Obviamente, la Federación también designaba otros campos como el de la RENFE, San Juan Bosco, Tablada, Altair, Portaceli o el de la misma Piscina Sevilla para que el fútbol modesto se desenvolviera en aquellas jornadas de domingo por la mañana.

En 1975 se dio un paso adelante para la modernización de los dos Campos de Marqués del Contadero, incluyendo nuevos vestuarios y gradas, duchas, casetas para los equipos arbitrales, etc. El Correo de Andalucía se hizo eco de la inminente noticia mediante la publicación de un excelente reportaje, que sería refrendado el 28 de junio de 1975:

Pero las instalaciones de Contadero (junto a Piscinas Sevilla) también sirvieron en su momento como lugar de entrenamiento de categorías inferiores del Real Betis Balompié. Inclusive, también se cita la participación del primer filial verdiblanco actuando como local durante algunas temporadas. Eran los tiempos de trofeos como la Copa Delegación y la Copa Primavera, así como el Trofeo que se dirimía entre los Campeones de las categorías regionales de aficionados, por mencionar algunos torneos. Abajo, escena del Betis Deportivo-Cacereño jugado en 1977:



Entrados los años 80, en pleno debate sobre la necesidad del establecimiento de nuevas instalaciones futbolísticas, se gestionó la venta de los campos al Ayuntamiento - Junta de Andalucía, siempre a cambio del mantenimiento de las mismas, las cuales comenzaban a mostrarse insuficientes. Sin embargo se vivieron buenos momentos como los de 1995, cuando la SD Triaca CF celebró diversos partidos de fútbol en categorías Senior y Cadetes, en el Contadero, conmemorando su 75º Aniversario. A su par, los campos seguían sirviendo como espacio como pruebas para árbitros o la preparación de los futuros entrenadores en sus aulas gracias a la intervención del CEDIFA. Vemos, en primer término, un equipo del AA.AA. Colspe; y en la segunda imagen , una promoción de 2001 en la que figuran algunos rostros conocidos del balompié sevillano:



A finales de 2010, la Junta de Andalucía optó por cerrar las instalaciones: continuos desarreglos en los vestuarios y el alumbrado, la deficiente infraestructura, así como el terreno de albero, ante otros centros más preparados ( entre los que se encontraban las mismas Piscinas Sevilla, Amate o Hytasa ), precipitaron el abandono del Contadero, temiendose por su desaparición.

Sin embargo, la solución ya está puesta en marcha mediante una reforma integral de lo que será la nueva Escuela Deportiva Marqués del Contadero: Por una parte, en el terreno más pequeño y en la superfice anexa se proyecta un campo de futbito y otro de fútbol playa, mientras que el campo mayor recibirá también su consiguiente limpieza y adecentamiento, reparando y pintando el graderío, sopesándose la opción de sembrar césped natural. Los vestuarios también serán reformados; todo ello, sin perder su identidad. Lo importante de todo esto, es que las obras han empezado, nada más que hay que pasarse por allí para comprobarlo. Abajo, imagenes recientes del estado de algunas zonas de los campos:

Los campos del Marqués de Contadero, son un bien que debe conservarse, no sólo por su consabida utilidad, sino también por el mantenimiento de una tradición que lleva casi cincuenta años al servicio del fútbol base y modesto de Sevilla. Desde 1966, nada más y nada menos.